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Rasho Resplandece® 2018 - Ah5ora o Nunca y si va a ser nunca que sea Ahora.- -

POEMAS

¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!
.
Oliverio Girondo

¿Dónde? (Oliverio Girondo)

¿Dónde? (Oliverio Girondo) ¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbe?
¿Asomado a la angustia,
Al engaño,
A lo verde?
No estaba junto al llanto,
Junto a lo despiadado,
Por encima del asco,
Adherido a la ausencia,
Mezclado a la ceniza,
Al horror,
Al delirio.

No estaba con mi sombra,
No estaba con mis gestos,
Más allá de las normas,
Más allá del misterio,
En el fondo del sueño,
Del eco,
Del olvido.

No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.
Me he perdido.

Elegía para mí y para ti (José A. Buesa)

Elegía para mí y para ti (José A. Buesa) Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

II

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste mas que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

III

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizás: " Qué linda es todavía."
Tú quizás pensarás: " Se está poniendo viejo "
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
O tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.

IV

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos....

V

Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Yo ya te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Y quizás, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.)

VI

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosas,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.

SORPRESA

SORPRESA Muerto se quedó en la calle
con un puñal en el pecho.
No lo conocía nadie.
¡Cómo temblaba el farol!
Madre.
¡Cómo temblaba el farolito
de la calle!
Era madrugada. Nadie
pudo asomarse a sus ojos
abierto al duro aire.
Que muerto se quedó en la calle
que con un puñal en el pecho
y que no lo conocía nadie.
.
Federico García Lorca (1898 - 1936)

AROMAS

AROMAS ¡Oh, mi señora!
¿Es sólo una quimera
o hueles a sangre?
Ya deslizas en tu andar
los fragores
y la huella de la muerte,
impúdica y leve entre tus palmas.
El espíritu del tigre
flamea en tus ojos, glauco.
.
ALON LISCHINSKY

POEMA 69 ( JOSE IGNACIO OVIEDO)

POEMA  69 ( JOSE IGNACIO OVIEDO) ¿Por qué azar no te nombran mis poemas
mientras sumo palabras y mido los versos?
¿Por qué guardo tu imagen en calladas sombras
y retengo tu nombre entre oscuros silencios?

Anónima amante debes saber que no es por olvido.
No olvidó Endimión que fue amado por Diana,
la espada no olvida el yugo y la gloria de su filo,
ni Penélope a su Ulises ni Ulises a su Itaca.

Lo que así se ama, por amor, no se nombra.
Hoy elevo mi canto al viento y a la luna,
mas, ¿acaso no canta para Helios la alondra
siendo que no sería alondra de no ser por las plumas?

De igual forma, si soy tiempo es porque eres instante,
si alguna vez fui poeta fue porque fuiste poesía,
si llego a ser viento será porque tú serás aire
y cuando seas la luna y el sol, yo seré al fin la noche y el día.

Entonces, ahora, dime Lumía ¿para qué nombrarte?

SEMBRANDO (Marcos Rafael Blanco Belmonte)

SEMBRANDO (Marcos Rafael Blanco Belmonte) De aquel rincón bañado por los fulgores
del sol que nuestro cielo triunfante llena;
de la florida tierra donde entre flores
se deslizó mi infancia dulce y serena;
envuelto en los recuerdos de mi pasado,
borroso cual lo lejos del horizonte,
guardo el extraño ejemplo, nunca olvidado,
del sembrador más raro que hubo en el monte.

Aún no se si era sabio, loco o prudente
aquel hombre que humilde traje vestía;
sólo sí que al mirarle toda la gente
con profundo respeto se descubría.
Y es que acaso su gesto severo y noble
a todos asombraba por lo arrogante:
¡hasta los leñadores mirando al roble
sienten las majestades de lo gigante!

Una tarde de otoño subí a la sierra
y al sembrador, sembrando, mirí risueño;
¡desde que existen hombres sobre la tierra
nunca se ha trabajado con tanto empeño!
Quise saber, curioso, lo que el demente
sembraba en la montaña sola y bravía;
el infeliz oyóme benignamente
y me dijo con honda melancolía:
Siembro robles y pinos y sicomoros;
quiero llenar de frondas esta ladera,
quiero que otros disfruten de los tesoros
que darán estas plantas cuando yo muera.

¿Por quí tantos afanes en la jornada
sin buscar recompensa?; dije. Y el loco
murmuró, con las manos sobre la azada:
«Acaso tú imagines que me equivoco;
acaso, por ser niño, te asombre mucho
el soberano impulso que mi alma enciende;
por los que no trabajan, trabajo y lucho;
si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!

Hoy es el egoísmo torpe maestro
a quien rendimos culto de varios modos:
si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!
En la propia miseria los ojos fijos,
buscamos las riquezas que nos convienen
y todo lo arrostramos por nuestros hijos.
¿Es que los demás padres hijos no tienen?...
Vivimos siendo hermanos sólo en el nombre
y, en las guerras brutales con sed de robo,
hay siempre un fratricida dentro del hombre,
y el hombre para el hombre siempre es un lobo.

Por eso cuando al mundo, triste, contemplo,
yo me afano y me impongo ruda tarea
y sí que vale mucho mi pobre ejemplo
aunque pobre y humilde parezca y sea.
¡Hay que luchar por todos los que no luchan!
¡Hay que pedir por todos los que no imploran!
¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan!
¡Hay que llorar por todos los que no lloran!
Hay que ser cual abejas que en la colmena
fabrican para todos dulces panales.
Hay que ser como el agua que va serena
brindando al mundo entero frescos raudales.
Hay que imitar al viento, que siembra flores
lo mismo en la montaña que en la llanura,
y hay que vivir la vida sembrando amores,
con la vista y el alma siempre en la altura».

Dijo el loco, y con noble melancolía
por las breñas del monte siguió trepando,
y al perderse en las sombras, aún repetía:
¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!...

POEMA Nº 1 (Pablo Neruda)

POEMA Nº 1 (Pablo Neruda) Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia!
¡Ah las rosas del pubis! ¡Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
¡Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito...

Extracto de cartas de Sèneca a Lucilio

La muerte me sigue, la vida me huye.
En todas partes, es muy escasa la distancia.
Morir más pronto o más tarde no tiene importancia; lo que sí la tiene es morir bien o mal, y es, ciertamente, morir bien huir del peligro de vivir mal.
Si viene quien tiene que matarte, aguárdale.
Por qué te anticipas? Por qué te tornas agente de la crueldad de otro? Es que por ventura te compadeces de tu verdugo, o le envidias? Sócrates hubiese podido
terminar su vida dando pruebas de tenacidad muriendo antes de hambre que por el veneno, pero, a pesar de todo, pasó treinta días en la cárcel aguardando la muerte...
Lo que yo te prescribo es un remedio no sólo contra este mal, que es la tos, sino contra todos los de la vida: el menosprecio de la muerte. Cuando le hemos perdido el miedo, no hay tristeza posible.
El dolor es leve, si la preocupación no le añade nada.
Cada hombre es tan desgraciado como cree serlo.
De qué sirve volver a los sufrimientos pasados y ser infeliz porque tiempo atrás lo fuimos?
Todo placer conseguido después de una abstinencia es aceptado con mayor avidez.
Crece la soberbia del arrogante, la dureza del cruel, la mordacidad del envidioso: todo vicio se hincha y estalla.
Siempre que una cosa salga diferente de como pensabas, dí estas palabras: "los dioses han dispuesto lo mejor".
Debemos estar contentos de los bienes que ya hemos gozado. La muerte no viene toda a la vez. La que se nos lleva es la última muerte.
Procura vivir de manera que no haya en tí cosa secreta, nada que no puedas confiar ni hasta en tu enemigo...

BAJO LA SOMBRA DE SATURNO

BAJO LA SOMBRA DE SATURNO Aqui estoy sentado y esperando a través de mis días
Esperando por algo, para que mi espíritu ascienda,
No es que yo quiera desesperdamente morir
Pero en estos tiempos lucho por el deseo de vivir.

Cada día crece peor que el último
La función se divorcia de mi propio cuerpo
Como la Sombra de Saturno cae a través de mi alma
Estoy sin poder, hasta que esto pasa.

Estoy tratando, tratando de encontrar un camino,
Fuera de la oscuridad de este túnel hasta el final de la luz,
Y estoy soñando por siempre en el día
Soñando un tiempo cuando la vida no sea de esta manera,
(Bajo la Sombra de Saturno estoy cayendo, Bajo la Sombra de Saturno)

Telarañas invisibles cegan mi espíritu
En una esclavitud hacia una fuerza no vista
Como una vela, es un regalo de vida
Se quema muy lejos, se quema muy lejos

No vendrá a mí, la noche hasta que termine el sueño
Entonces vendrá el descanso, llenará los sueños
Un sueño eterno me llamará a sus brazos
Después de que esté muerto, seguiré soñando?

Algunas veces sueño que estoy vivo
debajo de las estrellas, debajo del cielo
Entonces despierto paralizado para un nuevo día que no puedo enfrentar
Estoy tratando, estoy tratando de encontrar un camino
Fuera de la oscuridad de este túnel hasta el final de la luz


Y estoy soñando por siempre en el día
Soñando un tiempo cuando la vida no sea de esta manera
(Bajo la Sombra de Saturno estoy cayendo, Bajo la Sombra de Saturno)

(Desconozco el Autor)

EL FUTURO (Julio Cortazar)

EL FUTURO (Julio Cortazar) Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en el gesto
de elegir el menú, ni en la sonrisa
que alivia los completos en los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Sueña el rico......

Sueña el rico...... “Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí,
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”

Calderón de la Barca (1600-1681)

LAS VOCES PROHIBIDAS (EFRAIN HUERTA)

LAS VOCES PROHIBIDAS (EFRAIN HUERTA) Más despacio que nunca, casi agónicas,
marchan y duelen estas voces o estrellas.

Húmedos pies descalzos, breves pieles,
dulce origen, impío desorden. Voces
que purifican lo que tocan. Voces
todo milagro. Suaves voces de amor.

Voces para decir amor toda la vida
y todo el santo día y a la lenta distancia
de una noche de sueño, amor y voces.

Cálidas o despiertas, dormidas o ya frías,
estas voces se pegan a los labios
y dicen y se dicen altos, duros misterios,
prohibidos latidos, esbeltos calosfríos.

Despaciosas y firmes, llegan como
las bestias, crecen como el encino,
y no hay en ellas nada que no sea verdadero.

Pero duelen. Son dardos de amorosa ponzoña
y dan la seca muerte del olvido.

No perdonan, no aman,
no son ríos serenos, sino fuego,
ardiente maldición, dolorosa quietud.

Vienen así, calladas, caminando caminos
de helado polvo. Son las voces
que ya nunca se dicen.

Por eso duelen y por eso ardo
junto a ellas, como al pie de una hoguera.
Ardo y adoro al mismo tiempo
porque nada me callan o no me dicen nada.

Asciendo rudas catedrales de miedo
y el vacío es un lago de hambre y sal.
Me maldigo con ellas
pero duermo con ellas.

Cuando la sed se haya quemado
en mi garganta,
cuando no tenga paz ni amor,
cuando todo sea voces y no llantos,
una pequeña sombra habrá a mi lado.

No la rosa del ansia ni el clavel de miseria,
sino la joven luz del alba,
la joven voz del alba mía.

SOBRE EL CADÁVER SECO DE MI TIERRA

SOBRE EL CADÁVER SECO DE MI TIERRA (Cuento versiforme)

En Misiones el invierno puede durar tres días

De trescientos sesenta y dos días
disponen los animales y las plantas para nacer
correr trepar esconderse crecer dar flores
hacerse fuertes desarrollarse y reproducirse.
Las plantas y los animales
La tierra el agua y el viento
durante el día durante la noche
sin descanso año tras año
se empujan se ayudan se comen
unos a otros. Se comen y se esparcen
Se dan alimentos unos a otros
Unos a otros se buscan se necesitan
Se abrazan se ocultan !
Se cobijan se abrigan se refrescan
Se nutren se cantan
Se cantan mientras se dan vida mutuamente
Gritan de miedo y de dolor
mientras se persiguen y dan muerte
Para nacer una y otra vez
Los mismos animales
Las mismas plantas
La misma tierra
El mismo cielo
Que en realidad mueren y renacen
sin solución de continuidad
Sin que podamos decir que son distintos
Y tampoco decir que son los mismos

Todos respiran el mismo aire
Lo toman por el hocico o por los poros
Lo incorporan lo mezclan lo devuelven
El aire a su vez
recibe del agua y de las plantas
nuevas fuerzas para recomponer su oxígeno
Para volverlo a dar
Sacudiendo las hojas y acariciando el agua
llega a los belfos de los animales
A los pulmones al musgo a la bacteria
y se da se entrega totalmente
para ser respirado mezclado y expulsado
Milenios tarda el viento
para gastar el borde de una arista
Milenios tarda el agua para fabricar un canto rodado
Milenios tarda la selva
para formar cuatro milímetros de humus

¡Era imposible percibir el cambio!

Porque todo estaba en equilibrio
La armonía era perfecta
Todo parecía estático
en la perfección del equilibrio...

Y así estaban las cosas

Cuando llegaron los hombres-dioses
Hombres inteligentes
de cultura europea
Hombres "superiores"
Hombres evolucionados
Hombres que traían
La viruela la lepra los prejuicios
El bautismo el adulterio
El pudor la codicia el arcabuz
La Santísima Virgen y la ciencia
Los códices los horarios el arte gótico
El cepo la mazmorra
La rueda la moneda
Los estandartes
La división de la tierra
Para quitársela a los infieles
y dársela a Su Majestad el Rey
en el nombre de Dios Todopoderoso
……………………………………….

Y comenzó una era de progreso

Se trazaron caminos
Para hacer caminos se cortaron los árboles
y al aire le faltó una molécula de oxígeno
El sol llegó directamente a la tierra
y su energía sin freno mató al hongo
El helecho se encontró sin sombra
La hormiga sin jugo
El oso sin hormiga
Por el nuevo camino, mientras tanto
llegaron más colonos
y para ganar tiempo prendieron fuego a la selva
Y quemaron la orquídea
El moscardón que llevaba el polen
no dejó en otra flor el rubio granito fecundante
El isipó se encontró sin árboles para trepar
Los arroyos fresquísimos
se evaporaron antes de llegar al río
al perder la protección de la selva

El progreso avanzaba…

Los hombres-dioses vertían bromuro en la tierra
Espolvoreaban con metilo y cloro
envenenando el agua los peces y las aves
que se alimentaban de peces
En pleno vuelo morían. Morían en el aire
Hasta los hielos del polo
se contaminaron con cloro
porque el agua del río llegó al mar
y las nubes arrastraron vapor contaminado

El progreso avanzaba...

Retrocedía y aumentaba el régimen de lluvias
De 2.000 se fue a 700 milímetros anuales
Después de 700 pasó a 2.500
Como un tigre de vidrio
la lluvia y sus zarpazos
no encontraba barrera en el paisaje
La energía andaba desorientada
como una mariposa cáustica
Y en vez de transformarse como antes
en el follaje en la clorofila de las hojas
quemaba como una gota de fuego.
Los animales huyeron
Los pájaros emigraron

El progreso avanzaba...

Trescientos sesenta y dos días
fueron suficientes para aventar el humus
que la selva tardó 1.000 años en hacer
Los hombres-dioses comenzaron a traer
nitrato de Chile y fósforo y nitrógeno de Norte América
y bosta de las aves guaneras del Pacífico
(Lo que jamás tuvo que hacer la Naturaleza
para mantener la tierra ubérrima)
Pero el viento y el agua
corriendo por las laderas de los cerros
arrastraba los abonos químicos
los fertilizantes y la tierra
Nada se oponía en las laderas desnudas

En ciento cincuenta días la erosión
hizo más daño que en los últimos 700 años
antes de que aparecieran los hombres-dioses

En vez de plantas
florecieron empresas
En vez del vaho aromático de la selva
una miasma maligna subía de las cloacas
Florecieron industrias
Florecieron
El capital los hospitales
el contrabando los ejecutivos
La iniciativa privada
la red de hotelería
los prostíbulos los homosexuales
Floreció el ruido, el monóxido
de carbono los orfanatos
Las sociedades de beneficencia
Florecieron leones y rotarlos
La gente uniformada
Los clubes de caza y pesca
Florecieron hampones
Turistas traficantes de drogas magistrados
Simposios conferencias congresos
de alto nivel, algunos internacionales
sobre contaminación ambiental,
agua potable Saneamiento
Mesas redondas
Paneles periodistas especializados
Técnicos y licenciados
Almuerzos de trabajo
Florecieron círculos de notables
Traductores
Y el inefable viaje a Cataratas
y a San Ignacio, es claro
Todo de "Interés Nacional"
Hoteles viajes pagos
con azafatas
y viáticos.

... Yo que soy un simple poeta
prefiero “... permanecer con los perseguidos"
Me adhiero al éxodo del microorganismo
Me voy con la culebra y con el canto
del agua, la calandria, el helecho
Me voy con los humildes de mi tierra
Con los de pies descalzos
Con los simples Con el hombre-hombre
Con el hombre a secas
Me voy con mis 2.000 milímetros de lágrimas
anuales y un isipó trenzado en la garganta
de pura pena
Voy a vivir con duendes y lagartos
el caliente misterio de la siesta
Voy a soñar con orquídeas y lunas
moradas como un sexo
capaz al mismo tiempo
de recibirme y de fecundarme el alma de poesía
Capaz de inocularme la fuerza necesaria
para seguir cantando —a pesar de todo—

SOBRE EL CADÁVER SECO DE MI TIERRA.

ALBERTO SZRETER"

HOMBRE (JORGE DEBRAVO)

HOMBRE (JORGE DEBRAVO) Soy hombre, he nacido,
tengo piel y esperanza.
Yo exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
No soy Dios, soy un hombre
(como decir un alga)
Pero exijo calor en mis raices,
almuerzo en mis entrañas.

No pido eternidades
llenas de estrellas blancas.
Pido ternura, cena,
silencio, pan y casa...

Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.

El mate (Alberto Szretter)

El mate (Alberto Szretter) En algo se asemeja con la vida
el calor de este mate que va y viene.
Dos almas quedan por momento ungidas
en una unión sutil que las retiene.

Un corazón abierto le transfiere
al otro corazón su íntima herida,
su ternura, sus sueños, sus placeres
y el otro corazón, que es su guarida,

al devolver el mate le devuelve
como un eco de amor sus sentimientos
en experiencia mutua compartida.

Seguramente extrañarán los muertos
en el silencio atroz que los envuelve
el diálogo del mate que es la vida.

ME DIERON LA MISIÓN (Alberto Szretter)

ME DIERON LA MISIÓN (Alberto Szretter) Si pudiera elegir
me quedo con la luz
Prefiero el ala
La sonrisa, los pétalos
El color de tus ojos
El cántaro de barro
La palabra "muchacha"
Y si son instrumentos
elijo la guitarra
que puedo pulsar, solo,
mientras canto
sin molestar la luz de las estrellas.
Si pudiera elegir ... las herramientas
manuales; las que cansan
el brazo pero dejan
un orgullo modesto muy adentro
Si pudiera elegir
me quedo con la tarde
La tarde libre, el beso.
...Si pudiera elegir. ¡Pero no puedo!
Me dieron la misión de asesinarte, celos,
mañana a la mañana me dijeron.

TERNURA (EFRAIN HUERTA)

TERNURA (EFRAIN HUERTA) Lo que más breve sea:
la paloma, la flor,
la luna en las pupilas;
lo que tenga la nota más süave:
el ala con la rosa,
los ojos de la estrella;
lo tierno, lo sencillo,
lo que al mirarse tiembla,
lo que se toca y salva
como salvan los ángeles,
como salva el verano
a las almas impuras;
lo que nos da ventura e igualdad
y hace que nuestra vida
tenga el mismo sabor
del cielo y la montaña.
Eso que si se besa purifica.
Eso, amiga: tus manos.

SOBRE EL VALOR

SOBRE EL VALOR Alejandro Mauriño

DIFERENCIAS (A. Szretter )

DIFERENCIAS (A. Szretter ) Es claro…
Si uno vive detrás de un mostrador
O reza cada mañana la palabra “oficina”
Y se viste y mastica y se va al cine
Pensando en el mercado cuando orina
Y no sueña con nada mientras muere

Entonces… ¡Es claro!

Pero…
Cuando no sé por qué designios
Mi estómago no existe
Y soy el epicentro de la angustia
Mi YO se va hasta el símbolo y el puño
Esparcido -hecho añicos- por las calles
Y en cierta forma vivo en la neblina
O soy palabra que rebota
De garganta en garganta
Como el alcohol barato del suburbio
Y pienso y sueño y me rebelo y sueño
Y lloro porque tú también te desintegras

Entonces… ¡Es claro!